viernes, 27 de febrero de 2015

Cerveza sí, cerveza no.


 Muchas veces pienso que es mejor no pensar ni informarse de las cosas, y que es mejor hacer lo que mejor nos venga en gana a cada uno, quiero decir dejar llevarnos por nuestras pasiones y debilidades,.Eso sí, con moderación.

   Como lo de dejar de pesar no lo es lo mío, que lo tengo como entretenimiento las más de las veces, y las menos como penitencia, hoy voy hablar desde mi experiencia y conocimiento, sobre si la cerveza es buena o no para los deportistas.

   En primer lugar soy de la opinión de que ningún alimento es bueno o malo por sí sólo, y que la alimentación es un proceso voluntario a través del cual las personas se proporcionan sustancias aptas, si además queremos que sea considerada adecuada y saludable debe ser:suficiente para cubrir las exigencias y mantener el equilibrio del organismo, completa y variada en su composición con inclusión diaria de todos los nutrientes y en ciertas cantidades y proporciones, según la edad y circunstancias de vida,adecuada a las diferentes finalidades en el organismo según el caso: conservar la salud, cooperar en curar las enfermedades, asegurar el crecimiento y desarrollo de los niños y le siempre y cuando sea adaptada a las necesidades y gasto energético de cada individuo. 


A continuación voy a dejar una tabla con la composición de la cerveza por cada 100 mg. 





   A partir de esta tabla, tenemos los valores que tiene la cerveza con alcohol y de esta manera podemos ver que puede ser un complemento en nuestra alimentación de nutrientes, aunque no nos engañemos no tiene fibra, proteínas y los valores minerales y de vitamina son mínimos, incluso el nivel de alcohol es superior al recomendado, os pondré un enlace de la OMS, sobre los efecto nocivos del alcohol,http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs349/es/,simplemente a modo informativo y porque es mi deber moral decir lo que conozco. 

   En muchas ocasiones oigo que: “la cerveza es buena, cuánta más bebas mejor” y eso no es nada cierto. En primer lugar, se recomiendan cervezas con bajo contenido de alcohol, ya que si se bebiera mucha cerveza y con alcohol, el efecto sería el contrario, al ser el alcohol una sustancia diurética. Las cantidades tampoco son a demanda, es decir, que no venimos de correr y empezamos a beber cerveza como cosacos hasta que calme nuestra sed. 

   Lo primero que hago es hidratarme y calmar la sed a base de agua, luego podemos tomar un par de vasos de cerveza sin alcohol para complementar la hidratación, aunque yo en ocasiones me tomo un bote o dos con alcohol, creo que obsesionarse es lo peor, . Si no se está acostumbrado a tomar cerveza, los gases que ingerimos pueden ser un tanto incómodos. El remedio por tanto puede ser peor que la enfermedad a la hora de recuperar. Si no tomas cerveza, no te recomiendo que empieces a hacerlo solo para recuperar después de hacer deporte, en el peor de los casos cualquier bebida recuperatoria que nos ofrecen en los supermecados y tiendas especializadas es más más completo, siempre teniendo presente que lo mejor, en principio para nuestra salud, es recuperar con agua, fruta, zumos naturales, cereales integrales y frutos secos.


   Además como ir de cervecitas es algo social y solemos ir a bares en la que nos ponen la tapita, diremos que la tapa, está muy rica y según la degustamos es un placer, pero suele ser un peligro, ya que caemos en alimentos grasos, demasiado salados y nada beneficiosos para el organismo. Además nos hace consumir más. Patatas fritas, frutos secos fritos y salados, torreznos de cerdo frito son algunos de los ejemplos por ello prefiero recomendar mejor, aceitunas, que aunque tienen muchos ácidos grasos, son mucho más saludables, pues se trata de ácidos grasos esenciales. Siempre todo lo que digo es para que cada uno conozca lo que hay, y entiendo lo difícil que es renunciar a unos torrezno de cerdo frito, tampoco pasa nada, si vez en cuando caemos en alguna tentación. 

   En conclusión, podría incluir en esta entrada enlaces a favor o en contra, todos ellos abalados por la ciencia, pero os aburriría a la mayoría, por ello, os contaré mi experiencia personal con la cerveza en relación con el deporte, y que cada uno con los conocimientos que tenga o pueda adquirir que gestione como mejor quiera su vida y disfrute. 

   Siempre soy partidario de que en el término medio está la virtud, pero buscar el medio es muy difícil, por ello cuando practicamos un deporte, normalmente queremos mejorar y progresar, bien sea en nuestra salud, bien sea en nuestro físico, bien sea nuestro rendimiento. En mi caso, ahora, lo hago por sentirme mejor, pero también me gusta progresar en la medida que los años me dejan en el nivel actual de rendimiento que tengo. Por ello, hay momentos que como me gusta disfrutar de la cerveza, y me encanta, me dejo llevar y el peso aumenta, porque lógicamente una caña al día no engorda, sólo suponen 90 calorías, pero beberse, 3 o 4 botes diarios suponen 400 o 500 calorias, y cuando hace calor si nos dejamos llevar en exceso al final, suben las tomas y los kilos, y poco a poco sin darnos cuenta perdemos la forma que teníamos. Por lo tanto, es importante tener en cuenta y con conocimiento que debemos alimentarnos en la manera que mejor nos convenga en función de lo que deseamos obtener y que de vez en cuando nos premiemos con lo que nos gusta. 

¡Salud!



















viernes, 13 de febrero de 2015

CORRER ENGANCHA





Son muchas las características que convierten la carrera en un tipo de actividad física que, una vez se empieza, seduce y produce adicción. Es uno de los ejercicios que más calorías consume y uno de los más eficaces para trabajar piernas, muslos y glúteos. También ayuda a colocar de forma correcta la espalda y fortalece brazos, hombros y abdominales. Como todo deporte, correr refuerza el corazón y el aparato respiratorio y esto se nota a corto plazo. También robustece el estado de las articulaciones: músculos, ligamentos y tendones. En términos de salud física, la carrera continua regula el apetito y facilita las digestiones y mejora la calidad del descanso nocturno.

En la vertiente emocional y psicológica, correr de manera continuada tiene un grado de autosuperación importante. Bien sea con el objetivo de ganar una carrera, bien para superar las marcas personales, el corredor siente que cada día puede mejorar un poco más, con la consecuente motivación que implica. Correr crea una sensación de bienestar que reduce la ansiedad y lleva a repetir. Además, durante las dos horas posteriores a una carrera de 30 minutos, el organismo sigue generando endorfinas, neurotrasmisores que aportan un efecto analgésico y sensación de bienestar.


Todo lo dicho anteriormente, debe estar debidamente planificado porque hacer cualquier tipo de esfuerzo sin tener en cuenta unas reglas mínimas puede tener efectos negativos sobre nuestro cuerpo y mente, por ello siempre es recomendable ponerte en contacto con personas que te puedan asesorar debidamente.